El Poder Ejecutivo remitió ayer al Congreso un proyecto de ley que busca declarar “capitales alternas” a 24 ciudades por los próximos cuatro años y que pretende agilizar un esquema de reuniones en las provincias entre funcionarios locales y nacionales. 

La iniciativa, que ingresó a la Cámara de Diputados, propone la creación del Programa Gabinete Federal, “destinado a realizar reuniones entre funcionarios nacionales, representantes de las organizaciones de la sociedad civil y autoridades locales con el fin de identificar las demandas de la comunidad y articular las medidas necesarias para su satisfacción”. 

Los distritos propuestos son Monteros (Tucumán), La Matanza y General Pueyrredón (Buenos Aires), Rosario (Santa Fe), Río Cuarto (Córdoba), Bariloche (Río Negro), Comodoro Rivadavia (Chubut), Concordia (Entre Ríos), Orán (Salta), Río Grande (Tierra del Fuego), Guaymallén (Mendoza) y las capitales de Formosa y San Luis, entre otros.

La iniciativa está inspirada en otro proyecto impulsado en 1999 por el entonces gobernador cordobés José Manuel de la Sota, por el que se declaró a Río Cuarto como "capital alterna", la primera en gozar de ese título, aunque a nivel provincial.

Cuando era candidato presidencial, Alberto Fernández había propuesto "crear en cada provincia una capital alterna de la Argentina y obligar al gobierno nacional a trasladarse una vez por mes ahí y escuchar 'in situ' los problemas".

"Una cosa es ver estadísticas y otra ver y escuchar a la gente, porque se puede entender verdaderamente la dimensión del conflicto", dijo Fernández en septiembre.